Armario o cornisa. El porvenir de un calcetín desparejado y único es incierto. Retornar humillado a uno de los cajones de la incómoda cómoda siendo la risa de todos o deslizarme al abismo dejando que el viento haga a su antojo con las entretelas de mi acrílica existencia. Caprichitos de la moda, mi color es de un indiscreto fucsia. No quisiera por nada del mundo acabar en la basura, atrapado en entre cáscaras de huevo y pelusas de mopa. Tendré suerte porque el gato me ha hecho suyo bajo amenazas de lanzarme a la calle. Acabar encajado en la punta de una farola será el menor de los males.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

BAGDAD