PARO PATRONAL EN LOS INFIERNOS
Mientras ellos discutían, el resto de demonios intentaba calmarles. Harto de la desleal competencia de los humanos parte el gremio de Pedro Botero se planteaba declarar el paro patronal. Tanta maldad suelta 4.0 obligaba a reconducir la situación dando un golpe sobre la mesa. Que cada palo aguantara su vela. Entretanto, un diablillo ajeno a todas aquellas reivindicaciones, en su realismo mágico se metía entre pecho y espalda una ración de magras con tomate; total, votaran lo que votaran el mundo tampoco iba a cambiar en demasía...
CASA AMPARO Sus textos serán insufribles. El menú a tiza se escribirá con faltas en la pizarra: patatas a la importancia, cazón en adobo, y flan de café. La ensalada, igual que el verbo, poco ilustrada. Por siete euritos es lo que hay. El San Jacobo subió a los altares hará unos años. Las angulas de pobre se dejaron ver en alguna ocasión. Cuando asoma en la comanda el bonito en escabeche es un día de fiesta. Pero si se acercan sabrán que los parroquianos suspiran por los guisos y favores diarios de doña Amparo. En su regazo se sienten en casa.
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