EFECTO DOMINÓ

 

Nadie pudo recordar el orden correcto de las cosas. Se había averiado el algoritmo y la carta pantone de colores estaba revuelta. Los empleados de banca amables y la gente sin hablar del tiempo en el ascensor, ayudando con la compra.  Antes las semanas empezaban por lunes y los números por uno. Ahora siempre es viernes tarde, con la expectativa brotando y todo al siete.  Dicen que en América un hombre se negó a cumplir una orden y surgió el efecto dominó en la baraja de los sucesos. Yo apostaría que fue por lo del eclipse. Igual soy un romántico.

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